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Los datos obtenidos por la Asociación de Profesionales de Turismo Rural, AUTURAL-UPTA, que reúne a las principales asociaciones de turismo rural en las diferentes Comunidades Autónomas, indican una tónica general común en todas ellas. Los viajeros han reservado con mucha menos antelación que en años anteriores, elegido destinos más próximos a su lugar de origen, destinado menos presupuesto a sus vacaciones y acortando las estancias.
Francisco Parra, presidente de AUTURAL-UPTA y de Turismo Verde de Huesca, destaca que “la temporada ha sido muy complicada, irregular y con resultados dispares”. Todo indica que el turismo rural como actividad económica está cambiando y por lo tanto hay que trabajar para adaptarse. “Por un lado reinventando la oferta y por otro desarrollando nuevas habilidades profesionales mediante cursos de formación. Salir a vender en los mercados internacionales y acotar la oferta ilegal son prioridades que para la buena marcha del sector necesitan de la implicación de las diferentes administraciones”, explica Parra.
El presidente de la Asociación Nacional de Empresa de Turismo Activo (ANETA), Juan Peláez, adherida a AUTURAL-UPTA, asegura que las empresas consolidadas y con varios años de trabajo han logrado mantener el tipo, “mientras que las de reciente, creación muchas de ellas, en torno a un 60%, se han visto obligadas a dejar la actividad”.
En Cantabria, el mes de julio ha sido muy bajo en reservas, agosto ha remontado ligeramente, trabajado más o menos como otros años, y el otoño pinta mal, “porque no tenemos apenas nada”, explica Jesús Blanco, presidente de la Asociación de Turismo Rural de Cantabria. “Llevamos tres años sin subir precios y soportando el incremento de costes para mantener la misma ocupación, o sea que trabajamos más pero ganamos menos”.
Turismo Verde Huesca, a través de su central de reservas, ha recogido unos resultados en agosto iguales en ventas al año 2009, sin embargo la media del año recoge un descenso entorno al 10%.
En Cataluña, la Asociación de Turismo Rural de Girona destaca los resultados similares en agosto en la zona de costa, pero acusan un descenso en sus comarcas del interior. El turismo extranjero ha respondido bien en julio, acusando una bajada de clientes nacionales. “Al tener zonas de playa, de interior y de montaña los resultados son muy variables”, indican desde la Asociación.
La Federación de Castilla La Mancha de Turismo Rural, FECAMTUR, en su balance indica que la temporada veraniega ha sido en general similar a la de otros años, pero con resultados dispares entre unos propietarios y otros, habiendo obtenido mejores resultados aquellos que más se han implicado al frente de su negocio. “Tenemos una tendencia a la baja, concretamente en torno a un 10% respecto al año pasado”, explica Juan Carlos Tebar, su presidente, que se manifiesta optimista respecto la temporada de otoño. “Aquí siempre ha sido bueno y esperamos que este año también lo sea”.
En Extremadura, Teófilo Madaleno, presidente de ATURTIGRA, asegura que la temporada ha sido “muy floja debido a que nuestra oferta es de interior y hemos tenido que luchar contra las ofertas de playa. La primavera fue buena, pero ahora el otoño también está muy escaso de reservas”.
Rafael Pintado, gerente de la empresa RURALGEST, proveedora de software del gestión más extendido entre los profesionales del turismo rural define el año como “correoso y complicado con indicadores de descensos en ventas y apuntes de cambios entre la clientela de este tipo de turismo”. Pintado advierte de que “el año próximo puede ser más difícil sino sabemos amoldarnos a la situación, complicada para todos, pero que también ofrece oportunidades si sabemos aprovecharlas”.
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