UPTA España quiere expresar al nuevo Gobierno que está previsto se constituya en la segunda quincena de diciembre la preocupación de varios cientos de miles de trabajadores autónomos ante la posibilidad de que entre las nuevas medidas que se adopten, o que se encuentran en estudio, puedan contemplarse variaciones sobre la aplicación de los tipos de IVA reducidos y superreducidos que están establecidos en sectores de actividad con una fuerte presencia de autónomos y micropymes.
En particular, el problema en su caso podría afectar a la hostelería y al turismo, sectores básicos de nuestra economía, “pero también produciría un fuerte impacto en actividades tan importantes como el transporte de viajeros, rehabilitación de viviendas o peluquerías”, asegura Sebastián Reyna, secretario general de UPTA España.
El tipo de IVA reducido del 8%, que ya sufrió un incremento de un punto hace un año, es un elemento imprescindible para el mantenimiento de buena parte de nuestra economía centrada en la hostelería y alojamientos turísticos, uno de los pocos ámbitos de actividad que han tenido un buen comportamiento en estos años.
Algunas incertidumbres, como las pocas expectativas del periodo navideño, o el temor a un estancamiento en el consumo en los primeros meses de 2012, ya han tenido efectos en la evolución del número de trabajadores autónomos en la hostelería. Este sector, que conoció crecimientos en los registros de la Seguridad Social durante el año 2010 y buena parte de 2011, sin embargo ha decrecido en el periodo intermensual de octubre a noviembre de 2011 en casi cuatro mil activos (3.942).
El mantenimiento del IVA al 8% también tiene gran trascendencia en el ámbito del taxi y los superreducidos son particularmente importantes en las actividades de rehabilitación y reforma de viviendas, construcción rural y peluquería, entre otros. El sector de la construcción en el trabajo autónomo es el que ha sufrido más directamente la crisis, aunque buena parte de los más de cuatrocientos mil autónomos que todavía continúan activos lo hacen gracias a las obras de rehabilitación de edificios y viviendas, “actividad que se vería seriamente perjudicada en caso de tener que aplicar un tipo de IVA superior, además de que se pudiera alentar aún más la economía sumergida en esta actividad”, señala Reyna.
Fuente: UPTA España