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El viajero que elige ir al Maestrazgo de Teruel para disfrutar de sus días de descanso y llama a un alojamiento rural sus propietarios le van a advertir de que una parte de las bellezas naturales de esta tierra se han visto perjudicadas por el efecto del fuego que ha consumido algunas zonas de bosques. Avisado el viajero de que los paisajes no son lo que eran debe tomar la decisión y confirmar que es ahí donde quiere ir.
La reflexión es muy sencilla: el arte , la gastronomía, el cielo, el silencio, los amaneceres y los ocasos, los ratos de charla en la plaza, el canto del gallo, las lechuzas, el fresco de las madrugadas, el vuelo de las aves y tantas y tantas cosas que para nada se han visto afectadas están ahí para ser disfrutadas. Como está ahí, porque para nada se ha visto mermada, la hospitalidad de sus gentes, su filosofía, su sonrisa y su gesto tranquilo. Hasta ahí no ha llegado el fuego. Eso es Teruel. Su gente y su vida.
El viajero de verdad, tranquilo, respetuoso y solidario, sabe que necesita muy poco más para disfrutar de unos días de descanso, y la intuición le dice, casi con total seguridad que en el maestrazgo de Teruel lo va a encontrar .
TURISMO RURAL EN EL MAESTRAZGO>>> |
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